La obligación de Mauricio Macri

Ya pasado el fervor luego de los resultados que dejaron las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), donde el Frente de Todos arrasó y dejó al Gobierno nacional repleto de dudas, resta saber cuál será la estrategia de Mauricio Macri de aquí en más: no solo desde el punto de vista de la campaña hacia octubre, sino también desde la gestión, que parece serle ajena.

Es que, en una insólita conferencia de prensa brindada ayer tras el triunfo de Alberto Fernández con más del 47%, el mandatario nacional culpó al kirchnerismo y su “credibilidad” en el mundo por los vaivenes económicos que llevaron a una salvaje disparada del dólar. Evitó hacerse cargo y dijo estar en pelea aún para revertir el resultado electoral que lo dejó en segundo lugar, a más de quince puntos.

Lo primordial y prioritario para Macri -y todo su equipo de Juntos por el Cambio que lo acompañan en la conducción del país-, debe ser la gestión que permita mantener estable la economía y sin especulaciones a los mercados. Parece difícil de exigir desde el punto de vista de la experiencia que viene desarrollando Cambiemos, pero es algo que se le debe a la ciudadanía. Mucho más luego de lo que expresaron en las urnas.

Por ello, antes de concentrarse en las matemáticas y las estrategias para acortar las diferencias en los comicios de octubre con los Fernández, que quedaron a un paso de la Casa Rosada, el presidente de la Nación está en la obligación de cumplir responsablemente con sus funciones de administrar el país. Debe y puede hacerlo. Tal como juró el 10 de diciembre de 2015.